19/9/10

TOLEDO, A GOLPE DE PEDAL

La acciónalSol ha tenido fondo de edificio histórico y nada de sol muy a pesar de los habituales del bizcocho y el café.


Salida del hotel y a lomos de la bici a ver la ciudad, pedaleando. Claro, que la cosa comienza subiendo y entrando por puerta grande me encuentro la descripción de Cervantes con la que me quedo con lo de peñascosa pesadumbre, además de sorprendente, porque así podría serlo el asentamiento sobre ese meandro del Tajo, envoltura de tres culturas y sus credos, la cristiana, la judía y la islámica, gracias a estas y a demasiadas batallas. Al primer mirador que me encuentro, y para descansar piernas, parada y vista. Y toma ya que me sitúo volao, no ando lejos de la mítica estación de tren, que me reservo para la bajada. Visiono a vista de pajarillo asentao, el tramo de senda verde recién inaugurao y algunos de los puentes con larga historia.

Ya en el centro, la expo de la Semana de la Solidaridad me la bicipaseo en busca de ver que hace el sector, y no tardo en unir mi mano con un corazón de papel pegao a la campaña local de Stop a la violencia contra la infancia: Al poco me pillo inversión cultural y apoyo a la Ongd Educación Sin Fronteras, vía el libro de cuentos Los colores olvidados, dirigido a adultos y yo como ya me llaman señor con más frecuencia, ando en el perfil bien situao, que cosas. El libro es de Silvia G. Guirado, y en el prólogo me leo el término frescológico, que me encanta ya que describe aquello de que el éxito de cada cual es hacer en cada instante aquello que nos hace vibrar... Me río con uno de los 15 relatos, el de ...Hazme el Humor y no puedo cerrar el libro sin visionar el de Agua, ...somos agua, venimos y nos vamos con ella... 


Y eso que la citada ONG prepara en base a uno de los Objetivos del Milenio: “Educación como instrumento para la erradicación de la pobreza” sus 3ª Jornadas durante octubre. El solidario educador me ofrece unos bolis de promoción y le digo que no cojo ni uno, que ya estoy servido.
Y como en los temas de educación y los de genero me tengo que poner al día, la campaña Muévete por la igualdad, es de justicia, que la han pario Ayuda en Acción, Entreculturas y Intered, me provisiona de un texto actual de como esta el tema. Para la segunda acción desde la iniciativa The Solar For Hope en Haití prevista para octubre, el apoyo a la mujer y al chaval educándose y nutriéndose en ese Haití único, son los ejes de querer ayudar y ayudarnos, a cocinar con eficiencia.

Me acerco, sorteando la invasión de turistas, a la oficina de información a estos, y yo como lo soy pero en la modalidad bici, en vez de preguntar por edificios que no me interesan le pregunto al personal por si tienen infor sobre los tramos a recorrer caminando y en bicicleta, y nada de nada salvo unas rayas en el mapa hechas con prisa. En fin, que al poco estoy en la puerta del primer restaurante vegetariano de la ciudad, Madre Tierra, que suena perfecto, abriéndolo estaban y pregunto si lo ecológico esta incluido, y al 100% en el recetario de cocina local e internacional. Me quedo con las ganas y también la ilusión de volver a llegar en bici al lugar, en uno de esos callejones de nombre Bajada de la Triperia, cercano a la Catedral y que con entrada pequeña, augura placeres ecológicos en ciudad monumental.


Sólo visité Toledo una vez, en plan caminar por el, y recuerdo visitar en la Posada de la Hermandad una expo de materiales de tortura que me dejo fijn el cuerpo, durante años la he visto anunciada en otros lugares y todavía me acuerdo de algunos artefactos que denotan a una especie tarada que menos mal que evoluciona hacia la inteligencia emocional y la ética con la vida. Pues a golpe de bici me veo la entrada al lugar con la expo de los Templarios, aquellos religiosos con espada, que llenos de misterios y bloqueos por parte de otros poderes de lo religioso, me tentaron en su día a ver de que iban, y poco más.

Bajada triunfal por suelo adoquinao, en busca de la senda verde, y anda, me encuentro un tramo de la Ruta del Quijote, y donde el cartel una cloaca en caída directa al Tajo pasando por merendero (del que coloco foto y mando al consistorio) con ese olor a lo mismo que recordaba y que todavía tiene, el mancillado río. Pues bien, yo no se si por el lugar paso el caballero de la triste alegre figura, que ahora iría en busca de Dulcinea en bici, faltaría. Flipante tramo sobre el río, por pasarela tipo Vía Ferrata, llego a unas antiguas termas y ya de vuelta paso por la casa del que leí El Amantista, que pensé que era un amante especialista, pero no, era el Diamantista, y lo cierto es que tenía una casica de lo más curiosa, con alta protección de sus bienes, que si ahora todavía los hay con sangre, no veas los diamantes de antes. 


Ya en el tramo recién inaugurado y en las cercanías del Puente de Alcántara, me encuentro con Javier Villarreal, pintor, de Alicante, residente en Ciudad Real y que me informa de que en Toledo tienes todo, agua, arboles, puentes, callejones y que los pintores lo tienen como lugar de culto a colores (de hecho me cruzo con más de una docena). 


Me escapo a la estación de tren, que recuerdo como fliplante cuando de joven viajaba en autostop y por tramos sobre raíles y que me dejo alucinao, el ver tanto arte metido en un templo de la movilidad. Pues bien, allá estaba, renovada y venga salir japoneses. Cuando consigo entrar bici al lado, saco cámara y a retratar artesanado y detallicos. Al poco venga turistas haciendo lo mismo, y alguno, como detrás mio, repitiendo enfoques, y es que eso de que llegue un menda, deja la plegable en medio y se ponga a enfocar igual les ha dao curiosidad. Aunque curioso puede parecer las mirada especial que cada cual puede tener de las obras a visitar, yo me quedo con las que rinden culto a lo real. 


 
Detalles de las taquillas, señalizaciones y foto de la inauguración, allá hará un siglo, y directo de nuevo a la senda verde pedaleable de nombre Vía del Tajo de Toledo, donde 5 millones de euros del plan Ñ han conseguido un recorrido de interés tecnocultural y algunas sombras muy solicitadas por artistas del pincel.


Flipo con la enorme noria de elevación al otro lado, en el Parque Safont, catalán que puso ingeniería hidráulico al servicio de la ciudad, allá en los tiempos. Cuando de regreso no lo resisto y pensando en los ingeniosos Súper e Iñaki Urkia, me lanzo a retratar el ingenio, que en apariencia listo para uso real, es parte de lo que queda cuando al río se le sacaban todos los servicios posibles para el riego de las huertas alimentarias desde además azudes y presas. Aunque un comentario de turismo matemático es menos emocionante pero si valioso. 


Furgoneta y manta, Madrid espera las dos ultimas etapas, yo, saliendo de Toledo me he acordao de uno de sus ciudadanos biciexpertos, Bahamontes, cuando aquello de las Vueltas Ciclistas, rozaba lo mítico.

Manolo Vílchez
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