18/9/10

VA DE PARQUE URBANO


Son dos, el de San Francisco en Oviedo y el de Campo Grande en Valladolid, este con detalles en el siguiente post. Suelo disfrutarme de las ciudades con alojo durante la Vueltalsol con bicipaseo y encuentro con los árboles del lugar, con esa ilusión infantil de intentar jugar a reconocerlos, analfabeto yo. No me interesa mucho más, salvo observar el estado de salud de la bicicleta y mirar a las gentes en movimiento.

En el primero, al que los locales llaman El Campo y que el nombre de religioso tiene que ver con Asis, aquel buen hombre tan cerca de la vida. El Campo (wiki) suena muy bien,  y cojo datos basicos:
Pueden disfrutarse y verse en esos verdes 90 mil metros cuadrados, 127 especies diferentes de árboles y arbustos, a los que se agregan otras 23 variedades de cultivos. El 0,5 % proviene de Africa, el 14 % de América, el 3 % de Australia y Oceanía, el 9 % de la zona mediterránea, los Balcanes y Asia Menor, el 16 % de Europa y el 3 % de España. Además, once de las especies se consideran típicas del paisaje asturiano. osea. menudo regalo, de huerto franciscano a jardín botánico.

Pues en este espacio pasé muchas horas de mi vida cuando aun se hacia la mili. Cuanto tiempo ya, hace 25 años subido en un tren rumbo a aquellas tierras, poco había trabajado en la vida, poco había estudiado, mucho ocurrió durante. Al fin y al cabo era la vida de un chaval de barrio obrero que buscaba en las montañas no muy lejanas (donde llegaba el tren y la paga semanal familiar para el billete) sentido a su destino. La afición a sentir los grandes espacios llevó a elegir Asturias como destino forzado. No lejos los Picos de Europa, eran objetivo de sueños. De la mili nada destacable, un año de colonias infantiles jugando a eso de la guerra de ficción. Pero el parque, en los permisos era el reducto de acogida de entrada libre, y cuando no había dinero y si ganas locas de que lo verde te envolviera en alguno de sus bancos o escaleras, ...era regalo, era necesidad.


El otro día, que lo tenía al lado y a Oviedo (wiki) en fiesta mayor, desvíe el rumbo en bici en busca de la furgo a un km del lugar. Y sorpresa, mientras buscada la escalinata de jornadas de música con cassete prestado y aquel banco preferido, el arte colgaba de los majestuosos árboles, entre castaños de Indias y cedros del Libano, con espinos albares de centinelas. No he pillao la pista del todo, pero era seguro actividad festiva en la programación, que tuvo a bien incluir entre alces y cedros obras maestras de pintores conocidos. La procedencia de los lienzos reproducidos es desde el  Museo de Bellas Artes de Asturies. Deja que te ponga galería corrida de las obras que me inspiraron, nunca lo hacen las que reflejan muertes, palacios y privilegios de señores de las élites de  épocas pasadas, no me dicen nada aunque maestría para conseguirlas hiciera falta.

Y allá, con los matices filtrados por el verde frondoso de las verticales, con trasluces sobre el lienzo en ocasiones, allá, yo y los paseantes estábamos ante la galería más acogedora posible. Un sol de regalo invadía el territorio y ponía la luz perfecta para el gozo visual. Permiteme una modesta invitación  a una visita a mi particular galería fotográfica, en honor a los que trabajaron la libertad desde los pinceles y a los progamadores culturales del momento. Y sobre todo con la ilusión de que la gran buena obra humana, tan vasta, te inspiré las ganas creativas de cambiar este mundo tan en cambio, tan complejo, tan emocionante.

Corriendo por la playa, Valencia, 1908, Joaquín Sorolla

La cueva de Covadonga, 1859,  de Jenaro Pérez Villaamil

La grande écaillère, 1975,  de Joan Miró

Felicidad, hacia 1886, de Dionisio Baixeras

 Mosquetero con espada y amorcillo, 1964, de Picasso

Otoño vascongado, 1886, de Dario de Regoyos


Florero, 1664, de Tomás Yepes

y dos imágenes captadas, deja que les ponga hasta nonbre..

mayores en el parque de la vida

¡ gracias árboles !
.

No hay comentarios: