13/9/10

VISITA A LA CASA PASIVA BUNYESC, LLEIDA



La bajada desde Andorra con día despejado ha sido de lo más agradable, velocidad de crucero, conducción eficiente radical y alegría pal cuerpo. Del paso por Balaguer para filmar el secador alSol AF3000 y a su diseñador y responsable de montaje, Ricard Guiu, junto a Josep Pamies, activista de lo vital y de lo justo, ambos ciudadanos socios de alSol, dejo constancia mañana. Ojalá pueda montar la primera versión del vídeo, aprendiz yo que me olvido el cargador de la batería, lexes.


Siguiendo el recorrido de la VC, entro en Lleida y el gps me lleva a las afueras, al lado de un campus universitario. El objetivo, es ahora visto, más de lo supuesto. Conocer al ecoarquitecto Josep Bunyesc, conocer y saber más sobre su proyecto de casa pasiva que es su casa familiar desde hace dos años.


Bueno, bueno, llegar al lugar y ver una cocina alSol 1.4 procesando mermelada, bueno, bueno, lo que ha supuesto de alegría, gozo y satisfacción. Ya sabía yo que allá la había, porque las buenas gentes del proyecto NOEM, la primera casa diseñada para no emitir CO2, de la que Josep es el arquitecto, tuvieron a bien en el Solar Decathlon Europe ser vecinos de acciones, probar la suculentas paellas y fideúas sin emisiones (como su casa modelo) y quedar enganchaos perdios a la pasión solarculinaria. Tanto que pillaron varias cocinas, entre ellas la de Josep y familia. Y no es eso todo, sino que tomaron medidas para integrarla como equipamiento. ...¡ Ayyy que bien !, por una de esas cosas que le hacen a uno sentirse útil social desde alSol, esa microempresa de 20 humanos que tienen el efecto parabólico para el procesado de papeo, asumido hasta la médula.



En fin, que después de oler los aromas del sol y sus frutos en proceso, directos a la fachada sur, donde los paneles de agua sanitaria y calefacción, colocados en la inteligente vertical, absolutamente integrados están con elegancia suprema con ese color azulón que tan buen rollo da. Aleros, madera de pinos melis sin tratar para generar la piel este y sur de la fachada ventilada. El patio luminoso pero calculado al milímetro con la orientación y la próxima instalación de una corredera enorme para los días de sol veraniego, bueno, bueno.




Siempre que entro en una casa y las bicis están a la vista, me da un no se qué. Aquí estaban, simbolizando la inteligencia móvil de sus usuarios. Dos sillitas incorporadas denotan que son 4 los que allá habitan.
Madera a tope, de aserradero cercano, subida por los hermanos árboles allá en los Pirineos, cortada y preparada por empresa abierta a las novedades. Tableros de OSB (grandes virutas reorientadas)  - wiki- conforman pieles de muros de carga y tabiquería, abunda este procesado de la madera de cualidades ambientales y constructivas extraordinarias, además de económico.


Zócalo registrable por el que circulan cables eléctricos y se asientan base de enchufe. Ventanal sur con abertura lateral y segura para ventilación cruzada nocturna en verano caluroso. Sala energética, depósito de agua caliente, tecnologías para su control, ventilador de circulación de aire, y lista hecha a mano de la toma de datos del contador eléctrico, 1000 kw/hora en un año para disfrutar del confort térmico ideal para la vida. Electricidad para todo, calentador de agua secundario que funciona poco tiempo dado el consumo eléctrico medido. Nada de gas, todo eléctrico, 8 m2 de paneles fotovoltaicos serían suficientes para ser autónomos en producción y consumo. Es la primera vez que visito una casa habitada por 4 humanos ademas de despacho, que consume tan poco, es la primera vez que siento la eficiencia ambiental y la energía de una casa pasiva (wiki) y de la inteligencia humana aplicada a su diseño sin estridencias, con gusto, con sabiduría y humildad, estoy dentro, la toco y la tengo aquí delante.

Seis meses desde la solera al techo, gremios del buen hacer también satisfecho y un arquitecto joven y con solera para ayudar a cambiar este mundo de la construcción, que está patas arriba y todavía idiota ante la evidencia de lo urgente en hacer las cosas bien de una vez por todas y de una vez pensado en la vida y no en cobijarnos en castillos de piedra. A 1.000 euros metro cuadrado, todo incluido, osea que competitivo el proyecto con lo convencional, pero una casa para amortizar incluso ya que por 100 euros de electricidad al año, en ella se vive bien para trabajar y dirigirse al mejor futuro. Y mira or donde, un arquitecto de vanguardia utiliza la cocina, sobre todo en verano, porque ayuda mucho al confort térmico, ya que no se calienta la casa al estar fuera el procesado de alimentos. Vaya, vaya, oleeé, que alegria, cocinas solares parabolicas alSol e inteligencia energética habitable....

No tardo en llegar al espectáculo, tremendamente satisfecho y pleno de fuerzas, y es que hacia un rato vi lo bien hecho que puede construirse el mundo.

Manolo Vílchez
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